AMIGO:
Te estuve esperando mi amigo.
Yo se que estuviste
con los pies descalzos,
yendo a desconocidos,
donde torturaron tu tormenta;
le dijeron
que desaparecieses esos truenos,
que hacían fuego de tu marca.
Ahora te veo con lagrimas
por tu pecho.
Has pisado océanos
cuando todos quieren sentir la tierra.
Pero vos eras las olas,
de ese océano,
que no se detiene
aunque las gaviotas quieran comer.
Cuéntame tus secretos amigo;
cuantos trenes has visto incendiándose.
Que un amor
pudo romperte mas que un padre;
que un padre
pudo haber incendiado mas
que unas largas piernas.
Que la sangre que soltaste fue por tu odio...
Ahora solo quiero leer tus cartas,
para entender
lo que todos esos artistas dicen saber,
pero solo los locos lo saben.
Y yo se que el paraíso no existe,
y que cuando mas te desdoblas
en el viento,
haces tornado.
He visto que en tu pelo sueltas libertad;
tus largos tallos dicen mas.
Todos querían cortarlo,
porque esos cabezas pálidas
decidían las reglas,
y vos querias sentir los tambores.
He visto que guardas
mentiras y susurros;
en esas pupilas que están
en otro ecosistema,
donde el sol se ve sin dormir.
Donde sufrir hace
que tus sonrisas sean mas profunda.
Enséñame,
muéstrame en tu silencio,
todos los caminos
que hiciste cuando la tormenta
era un miedo deseable.
poema 2
El grito:
Cuanto importara,
cuando en los vestidos se desgarran,
los miedos.
No me interesa ver el mundo incendiarse,
o la pocilga de los artistas
que explican su arte.
Ahora yo tallo una sombra,
que no desaparece;
ni el sol se atreve
a portarse bien,
y yo soy esa ultima lagrima,
donde la chica llora
porque su artista favorito
se inmola en el escenario.
Esta en los diarios al viento,
y en el vino vació de ella,
cuando no hay ruta cercana.
No importa los desamores,
y las agonias,
que cuando estamos escribiendo,
la mente sera el unico lugar seguro.
Ahora esta lleno de trajes
y muchas escuelas de perfección,
y nombres olvidables.
Ninguno quiere sentir
la arena pegarse en su cuerpo...
porque estan ocupados acomodandose.
Se olvidaron del mar,
y de como se sonríe
cuando lo misterioso rompía su cuarto.
Las nubes son cuentos,
que un dia extrañaremos de verdad.
Cuantos viejos jovenes
que sepultaron su rebeldia.
No me interesa los perdones forzados,
y las medias sonrisas;
quiero caminar por alrededor,
con un puñado de poemas,
y unas caricias de amor,
para esa desconocida.
Y dormir bajo la locura de la luna,
cuando todos ocupados esten.
No hay comentarios:
Publicar un comentario