Porque las nubes esponjosas
se ponen rosas en la terraza
y la lluvia se empaña;
y algo se perdió hoy.
Todas las palabras de diarios
recortadas por tus pies
y esa manzana se pudre
al anochecer.
Todas las cartas que no enviaste
pero escribiste en tu mente.
Debes buscarlo en tus veredas,
se que esta ahí en sus alas
de aluminio
dando calma a tu ser.
Fiel ángel de lamparas.
Ya no creo en ese personaje
que los de afuera estimulan;
ya lo estoy rompiendo
como papel mache.
Todas las penas
que me unieron a otros...
las hago polvo de pétalos
de rosas.
Cenizas que por el ayer
eran ataduras,
ahora son goce
de esta melodía
que escribo en los sueños invisibles.
Un mar en las avenidas
y las luces no se reconocen;
algunos brindan sobre sus techos
cuando se parten
sus lagrimas de cristal adentro.
Debes estar en fresno
tocando tu albar
que alguna vez conoceré,
no importa si solo somos amigos....
No creo en estímulos externos,
solo gozo
eso que en mi lengua da tan rico licor.
Romper esa espalda
que fue mi infierno
en esa casa de paja.
Ahora los finos cortes
de los brazos,
se vuelven labios de cariño.
Miedo en la ciudad
porque estamos nosotros.
Miedo de nosotros mismos...
por gritar lo que llevamos.
Solos corriendo
en la ventana;
miedo de los ruidos...
grito porque lo largo.
Libre de nosotros
porque hoy estamos.
Libre de nosotros
porque estamos
lejos
de todo lo que nos apuñalo...
libre de nosotros,
para dormir
sin ver los relojes internos.
se ponen rosas en la terraza
y la lluvia se empaña;
y algo se perdió hoy.
Todas las palabras de diarios
recortadas por tus pies
y esa manzana se pudre
al anochecer.
Todas las cartas que no enviaste
pero escribiste en tu mente.
Debes buscarlo en tus veredas,
se que esta ahí en sus alas
de aluminio
dando calma a tu ser.
Fiel ángel de lamparas.
Ya no creo en ese personaje
que los de afuera estimulan;
ya lo estoy rompiendo
como papel mache.
Todas las penas
que me unieron a otros...
las hago polvo de pétalos
de rosas.
Cenizas que por el ayer
eran ataduras,
ahora son goce
de esta melodía
que escribo en los sueños invisibles.
Un mar en las avenidas
y las luces no se reconocen;
algunos brindan sobre sus techos
cuando se parten
sus lagrimas de cristal adentro.
Debes estar en fresno
tocando tu albar
que alguna vez conoceré,
no importa si solo somos amigos....
No creo en estímulos externos,
solo gozo
eso que en mi lengua da tan rico licor.
Romper esa espalda
que fue mi infierno
en esa casa de paja.
Ahora los finos cortes
de los brazos,
se vuelven labios de cariño.
Miedo en la ciudad
porque estamos nosotros.
Miedo de nosotros mismos...
por gritar lo que llevamos.
Solos corriendo
en la ventana;
miedo de los ruidos...
grito porque lo largo.
Libre de nosotros
porque hoy estamos.
Libre de nosotros
porque estamos
lejos
de todo lo que nos apuñalo...
libre de nosotros,
para dormir
sin ver los relojes internos.
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